Y estoy arto, la última de hoy ha sido el precio del billete sencillo del tranvia de Valencia. No solo es el peor transporte público de la ciudad en eficiencia, sino que además es el más caro. Cuesta 1,40 euros, más caro que la mismisima Barcelona donde el billete sencillo cuesta 1,35 y mucho más caro que nuestra capital con su gran red de servicio de metro, 1 euro. Indignante, la próxima vez me cuelo ya que no hay ningún control.

Por otro lado está el problema de las sustituciones en los institutos, resulta que las bajas de los profesores se cubren a partir de los 15 días, que al final se convierten en 1 mes. Tres cuartos de lo mismo en los hospitales donde los médicos están haciendo doble turno porque no contratan a más médicos. Así es imposible conseguir trabajar, ale después los que más se quejan de la educación española ya sabemos quién son…

Y así una sociedad se va degradando mientras nadie dice nada, nadie mueve un dedo y nadie tira una puta piedra o un grito a nuestros gobernantes Barberá y Camps. Eso sí, hemos tenido Papa, fórmula 1, Copa América, Ciudad de las Ciencias y una promoción de los cojones que nos ha puesto en Europa. Nos ha puesto en Europa como putas, si como prostitutas baratas que se gastan su dinero en embellecerse para el cliente. Valencia es una prostituta. ¡¡¡Venga turistas venid y bebed cervezas al sol!!!

Y esto me recuerda una película que vi el otro día, “La ola” (Die welle), película alemana que propone si sería posible una dictadura en la moderna Europa. Pues sugiere que con la desilusión en el sistema, la pobreza, la desigualdad, las ganas de cambio, etc. podrían promover un sistema dictatorial.

Yo me siento desilusionado, no creo en la política española, decepcionado porque veo que se ha convertido en un negocio. En todos los ministerios se roba, cada adjudicación de obras, de terrenos, de permisos…. Encima los políticos se ríen: “…eso es como decir que el alcalde de Mazarrón está con la Jolie…” . ¿A qué punto hemos llegado? ¿pero estas personas son nuestros líderes? Pues sí, estas personas nos representan, representar significa que esas personas son las que defienden tus intereses.

Esta es la sociedad española, mientras tanto ya llegan las fallas, el folclore y las tradiciones, que está bien conservarlas, pero hacerlas el símbolo de nuestra identidad está mal. Valencia es paella, falleras y toros.

Deja un comentario